Categoría: literatura

  • Diario de una escritora de novela lésbica #45

    Diario de una escritora de novela lésbica #45

    Hoy me ha jodido dejar de escribir. Hubiera seguido.

    De ser un domingo (que como ya sabes es el día que más escribo) quizá hasta hubiera terminado la novela. Estaba en flow: tenía claro el tema y los dedos volaban sobre las teclas.

    Y lo peor de todo (o mejor, aún no lo he decidido) es que hoy me había levantado con 0 ganas de escribir. De no ser porque tenía preparado lo que quería contar, hubiera sido una pesadilla.

    ¡Qué importante es la planificación!

    Aunque sea, como en este caso, on the go.

    Me explico.

    Yo soy escritora-planificadora, y uso cuaderno + Notion para ir planteando lo que ocurre en la novela, así como el diseño de personajes. Una vez lo tengo todo claro, me pongo a escribir.

    Esta escaleta inicial es muy somera, lo justo para ir saltando de hito en hito para que la historia avance, así que me dejo margen para la improvisación.

    Ese hueco a la improvisación me permite escribir con más libertad pero dentro de unas guías.

    Luego la escaleta la voy detallando conforme escribo, es decir, voy creando tres o cuatro documentos en Scrivener para las siguientes escenas que tengo que escribir con un par de pinceladas de qué ocurre en cada escena que en los días sucesivos me servirán para escribir dicho escena y avanzar con el capítulo.

    Tomando esta imagen de ejemplo de Scriener, las carpetas azules serían la escaleta principal (en mi caso, se corresponde con los capítulos), y los documentos de dentro, las escenas que quiero que contenga cada carpeta-capítulo.

    Ya estoy en la última carpeta-capítulo y en los últimos documentos de dicha carpeta. Vamos, que me queda poquísimo para finiquitar este primer borrador.

    Creo que esta semana lo termino y descansaré un poco.

    [Palabras escritas hoy: 538]

  • Diario de una escritora de novela lésbica #44

    Diario de una escritora de novela lésbica #44

    Ayer me di una vuelta por BlueSky y me topé con un post de L. V. Velásquez. Me encanta leer a escritoras escribir sobre por qué escriben lo que escriben y esta frase me tocó la patata:

    «Pero temo que mis palabras pierdan significado si no revelo las riquezas del camino recorrido que las trajo, y esta es la razón por la que he decidido compartir mi historia, para que cuando me lean, me entiendan».

    L. V. Velásquez

    Comparto la visión de L. V. de que para leer más allá de una historia hay que saber el contexto en el que fue escrita.

    Aunque nuestros caminos son muy distintos (en el post L. V. revela que sufre depresión y escribir le ayuda a paliarla de alguna manera), hemos llegado al mismo sitio, a la misma conclusión: un libro es en cuanto a su contexto.

    Hace tiempo, en una entrevista que le hicieron a Sandra Barneda dijo que ella jamás se basaba en experiencias personales para escribir sus novelas y me chocó porque yo no sabía escribir sin basarme en algo personal (ya sea una experiencia, una opinión, una anécdota).

    Este diario que escribo en paralelo a la novela va de eso, de ir trenzando realidad y ficción.

    Para darle una vuelta más a la trenza, uno de los personajes de mi novela es una presentadora de televisión a la que sacan del armario y que está escribiendo un libro. Ni confirmo ni desmiento que puede contener trazas de Barneda. O al menos, de la Sandra Barneda que yo tengo en la cabeza.

    Por supuesto, hay novelas que no tienen por que intrincarse con la experiencia de la autora y que se puedan leer sin más contexto que el contenido en el propio libro. Y no son ni mejores ni peores.

    Pero sí sé que detrás de cada historia hay otra historia (un chispazo) y es fantástico que salgan más autoras a contar la suya.

    Si no lo habéis hecho, os recomiendo que leáis el post de L. V.

    [Palabras escritas hoy: 1001]

  • Diario de una escritora de novela lésbica #43

    Diario de una escritora de novela lésbica #43

    En reserva.

    Así voy por la vida.

    Hoy me ha saltado el piloto de la reserva de la gasolina en el coche y me he reído porque:

    1. Mi novia me dijo que echara gasolina a la ida del curro (y no lo he hecho).
    2. Ha ilustrado muy bien cómo me siento estos días: agotada.

    Creo que es algo generalizado. El planeta está en reserva (nos estamos quedando sin combustible fósil), y mientras encontramos una nueve fuente de energía, apuramos los últimos kilómetros de nuestro recorrido.

    Ayer ya hablé con más gente por Bluesky que por Twitter/X, que también está en reserva.

    (Tengo una invitación para Bluesky. Si la quieres, pon un comentario).

    También llego en reserva al final de la novela. Es decir, antes de que acabe el mes la voy a terminar, pero cada vez avanzo más lento. Siempre cuesta cerrar una historia.

    Y por supuesto también llego en reserva al último trimestre del año en el trabajo. Formo parte de un departamento de 5 personas con carga de trabajo como para 10. Y por si fuera poco me he apuntado a un curso que hago en las pocas horas que me quedan libres. ¡Ah! Y sigo yendo al gimnasio.

    ¿Ahora entendéis por qué mi novia no quiere que vaya en reserva? Ella es mi gasolinera y yo apuro y apuro.

    [Palabras escritas hoy: 490]

  • Diario de una escritora de novela lésbica #42

    Diario de una escritora de novela lésbica #42

    Casi se me olvida escribir hoy en el diario. Trabajo en casa y sin solución de continuidad he cambiado el portátil personal por el del curro y ya ha sido encadenar una cosa con otra, sin tiempo para hacer una breve reflexión de cómo me ha ido.

    Me ha ido bien. Estoy en el tramo final, las últimas escenas. Me da pena, pero a la vez tengo ganas de terminar. Sensación agridulce siempre al acabar una novela.

    Hoy te muestro un par de cosas. He exportado las estadísticas de Scrivener (el programa con el que escribo) y he conseguido saber mi media de palabras por día y qué día de la semana escribo más.

    La media es de 867 palabras al día, muy lejos de las 2.000 que recomienda Sanderson o de las 1667 que se necesitan para hacer el NaNoWriMo, pero bueno, a mí es lo que me ha servido para mantenerme enganchada a la novela sin agobiarme.

    Sin muchas sorpresas aquí: lunes y jueves soy de ir a la oficina y por eso escribo menos. Los días que me quedo en casa normalmente (miércoles y viernes) apuro más ese ratito. Y los domingos sube la media, aunque no mucho.

    Aunque aún no he terminado, también he hecho este otro gráfico donde se ve que al principio no era tan regular y que en septiembre me fui de vacaciones y a un par de viajes de trabajo que me impidieron avanzar.

    [Palabras escritas hoy: 820 (en la media más o menos 😂)]

  • Diario de una escritora de novela lésbica #41

    Diario de una escritora de novela lésbica #41

    Tengo una carpeta en Notion llamada «Chispazos».

    También tengo un cuaderno. Pone «Chispazos para crear llamas».

    Así que tengo chispazos en dos sitios diferentes. Conatos de incendios en digital y papel.

    Corrijo, en tres sitios, puesto que tengo tres cuadernos con notas. ¿Por qué? Básicamente, porque soy un desastre y cuando me surge una idea no tengo el cuaderno a mano y lo apunto en otro que pasa a ser el cuaderno de referencia mientras desarrollo esa idea.

    Intento centralizarlo todo en una herramienta online, pero es imposible. Los chispazos siempre saltan cuando no tienes nada a mano para prender.

    Si seguís a otras escritoras este tema es algo recurrente. ¿Qué app de notas usar? ¿Qué cuaderno? ¿Cómo llevar un orden? ¿Cómo desarrollar las ideas de manera ordenada para no volverte loca luego buscando aquella que te viene bien ahora para enlazar con esa otra?

    Pólvora mojada.

    Mi historial de YouTube, además de gente comiendo porque comparto la cuenta con mi novia y es lo que le gusta ver (reconozco que a mí también), está lleno de otra gente que te cuenta el «método definitivo para llevar un cuaderno». Bullet Journal, Common place, cuadernos de viajero, Moleskine vs Leuchtturm…

    Pienso que mi problema para escribir mejor es que no tengo el material o el método adecuado y en realidad lo que hago es procrastinar.

    Si dedicara a escribir todo el tiempo que dedico a ver a gente que me dice cómo escribir, en lugar de 9 novelas llevaría 20.

    La autoflagelación. Otro lugar común del escritor.

    Pero eso ya lo dejamos para otro día.

    [Palabras escritas hoy: 1383]

  • Diario de una escritora de novela lésbica #39

    Diario de una escritora de novela lésbica #39

    ¡Benditos problemas!

    Sólo en la ficción, claro.

    Aunque aquí por problemas no me refiero a las dudas, las intrigas o los giros de guión de los personajes, sino a los problemas cuando estás escribiendo la historia. Especialmente en el primer borrador.

    Los problemas requiere soluciones. Y las soluciones requieren un pensamiento creativo. Cuanto más incómodo o raro sea el problema, más creativa será la solución.

    Por ejemplo, el otro día caí en que un personaje ya no salía, que se me había quedado colgando su trama .

    Esto es un problema porque, pese a que no era muy relevante para la trama principal, no me gusta dejar hilos sueltos.

    Pensé: «Sigue escribiendo. Eso es problema de la A. M. del futuro«. Y dejé la idea guardada en una tercera o cuarta capa (cómo voy hilando ideas ya comentadas en este diario, eh).

    Seguí con mi vida y con la historia, tal y como la tenía planificada, y el problema seguía guardado, pero latente, agazapado, a la espera de su solución, de ese chispazo que aparece de repente cuando dos ideas chocan.

    El chispazo, por supuesto, suele ocurrir en alguna de estas tres ocasiones:

    • Estoy en la cama a punto de dormir.
    • Estoy en la ducha.
    • Estoy conduciendo.

    En definitiva, en momentos en los que no puedo escribirla.

    Mi cerebro se parte la caja troleándome.

    Ayer, por fortuna, me pilló en la cama, unos minutos después de habernos acostado, así que no fue una gran molestia para mi pareja. Cogí el móvil, abrí el Keep y anoté rápidamente la idea.

    Era una idea sencilla, pero muy buena, porque no sólo cerraba la trama de ese personaje, sino que la conectaba con la trama principal, por lo que no te queda la sensación de que ese personaje es accesorio.

    El momento de capturar la idea es complicado, porque debes ser rápida, pero también debes reflejarla lo más clara posible para que la A. M. del futuro pueda entenderla, que sea esa puntita que asoma en la tierra como un espárrago y que, sólo con verla, ya sepa cómo la A. M. del pasado quería desarrollarla.

    Hoy he escrito esa escena.

    [Palabras escritas hoy: 852]

  • Diario de una escritora de novela lésbica #38

    Diario de una escritora de novela lésbica #38

    Ayer me salté el diario.

    Entre que la mañana ya empecé a full en el trabajo y que no tenía nada nuevo que contar me di el día libre. Espero que no me echaras mucho de menos 😊

    Estoy ya en las últimas escenas de la novela y mientras hacía la cama después de escribir pensaba: «Genial, ahora que ya sé de qué va la historia estoy deseando ponerme a escribirla».

    Y me he reído, claro.

    Llevo 70.000 palabras escritas y no lo considero una novela.

    Sólo faltaba que lo clavara en el primer borrador.

    El primer borrador me sirve para eso, para contarme la historia.

    Luego en el segundo me sirve para contarla bien, rellenar huecos, cambiar cosas ahora que sé de qué va. Aquí además me enfoco en el narrador, en la voz de la historia.

    Y entonces ya sí, se la pasaré a mi beta de confianza para que me de su feedback, y en función de eso, darle una tercera pasada.

    Finalmente, hay una última revisión para la ortografía y los posibles errores tipográficos.

    Necesito acabar este primer borrador la semana que viene porque me espera un mes de noviembre durillo, ya que empiezo un curso fuera de horas de trabajo. Entre el curro, el curso, el gimnasio y pasar tiempo con mi gente, me va a quedar poca energía para escribir.

    Estos días acompaño la escritura con lectura. Estoy con «Las alsacianas» de LES Editorial. Me está resultando una lectura muy amable y bien ambientada. LES Editorial edita y publica novela lésbica en español y estos días ha subido su catálogo a Kindle Unlimited, por lo que es una buena oportunidad para conocer a autoras nuevas 😃

    Ya sabes, si te suscribes a Kindle Unlimited con mi enlace, me llevo una comisión 🙏

    [Palabras escritas hoy: 1084]